Boletín 285. Lesiones al Nacer

Aunque el nacimiento de un bebé es un acontecimiento que generalmente esperamos con mucha ilusión, se pueden presentar lesiones que afectan de diversas formas al recién nacido.
También llamadas Lesiones Obstétricas, Trauma Obstétrico o Lesiones de Parto, son comunes y ocurren generalmente cuando el bebé es muy grande, o cuando el conducto del parto es pequeño, son más frecuentes en el Primer Parto. En los últimos años se ha disminuido su incidencia debido al uso de Cesárea en aquellos casos que se consideran de riesgo como por ejemplo: Bebés mayores de 3.5 a 4 kgs, Embarazos múltiples, Posición del bebé diferente a la normal, en la cual la cabeza del bebé es la primera que pasa por el canal del parto (Posición Cefálica), Bebes muy pequeños o prematuros, Bebés con malformaciones congénitas como Hidrocefalia o Espina Bífida, etc. Aunque la Cesárea disminuye el riesgo de lesiones obstétricas, no las evita por completo.
Debido a que la cabeza del bebé es la parte más grande que tiene que pasar por el canal del parto esta es el sitio de las lesiones más comunes. Algunas de ellas como el “Moldeamiento” de la cabeza al nacer o la inflamación de la piel por la presión que se ejerce sobre la cabeza al pasar por el canal del parto, e incluso las pequeñas abrasiones o raspones que se producen por el uso de Fórceps o Ventosas para facilitar la salida del bebé, son de poca importancia y generalmente se resuelven en forma espontánea en unos cuantos días. Otras más serias son el llamado Cefalohematoma, o la Hemorragia Subgaleal que es la acumulación de sangre por fuera de los huesos del cráneo pueden ser de mayor importancia y asociarse a Fracturas del cráneo o lesiones internas del cerebro y requieren de atención médica inmediata. Las lesiones internas del cerebro más serias son las llamadas Hemorragias Intracraneales y son más comunes en bebés prematuros o de bajo peso, menores de 1.5 kgs., pueden poner la vida del bebé en riesgo o dejar lesiones neurológicas que afectan al niño durante toda la vida, como por ejemplo: Convulsiones, Daño Intelectual, Daño a la movilidad (Parálisis Cerebral Infantil), etc.
Otras lesiones que se pueden producir al nacer, son aquellas que afectan al Nervio Facial, este es el nervio que permite los movimientos de los músculos de la cara; y generalmente se produce por el uso de Fórceps, pero también puede ser ocasionadas por compresión del nervio al nacer, se manifiesta por parálisis en los músculos de la cara que se hacen más evidentes al tratar de sonreír, masticar, abrir y cerrar los ojos, etc.
Otras lesiones obstétricas comunes son aquellas que afectan a los nervios que dan la fuerza y movimiento a los brazos y se conocen como lesiones del Plexo Braquial, en los casos más severos se afecta el movimiento y la sensibilidad de todo el brazo, antebrazo y mano. Cuando la lesión es completa, la debilidad puede persistir toda la vida. Afortunadamente son más comunes las lesiones parciales del plexo, en las cuales se afectan ya sea los músculos del hombro y codo, o los músculos del antebrazo y la mano; en estos casos es más frecuente que exista una recuperación completa, o al menos parcial de la fuerza muscular. Esto se logra con ejercicios de estiramiento y fortalecimiento, Fisioterapia o incluso a través de operaciones de los nervios o músculos lesionados.
También se pueden presentar fracturas al momento del nacimiento, la más común de ellas es la que afecta a la Clavícula, esta lesión cicatriza rápidamente y por lo general no deja ninguna limitación en la función del niño, sin embargo es causa de gran nerviosismo y angustia en los familiares del recién nacido. Otras fracturas mucho menos comunes afectan al húmero (brazo) o al fémur (muslo). Aún más raro es una fractura de la columna o lesión a los nervios de la médula espinal (nervios de la columna), la cual en los casos más severos pueden dejar paralítico al niño durante toda su vida, o producir debilidad de sus brazos y/o piernas.
Debido a lo anterior es importante que TODAS LAS MUJERES EMBARAZADAS, lleven un programa de control de embarazo con su Ginecólogo, y así determinar los riesgos del mismo, así como del proceso de nacimiento ya sea por Parto o Cesárea. En general se recomienda que el nacimiento sea por parto vaginal, ya que este es el mecanismo natural y tiene una serie de ventajas sobre la Cesárea. Sin embargo existen circunstancias como las mencionadas previamente en las cuales la Cesárea puede ser más segura para la Madre y el bebé.

Written by