Boletín 310. Fracturas y Lesiones del Cartílago de Crecimiento

El Cartílago de Crecimiento es una parte especializada de los huesos de niños y jóvenes que permite su crecimiento en longitud. Este cartílago puede ser dañadas por Fracturas, Quemaduras, Cirugías, Infecciones, etc. Estos cartílagos se encuentran cerca de los extremos de los huesos.
Los huesos largos de brazos y piernas tienen dos líneas de cartílago de crecimiento, uno en la parte proximal y otro en la parte distal. Los huesos pequeños de las manos y pies (los llamados metacarpianos, metatarsianos y las falanges) solo tienen una línea de crecimiento. Debido a que este cartílago no está calcificado, se ve en las radiografías como una línea obscura. Cuando los jóvenes dejan de crecer, el cartílago de crecimiento se calcifica, esto sucede alrededor de los 16 años en los hombres y como a los 14 años en las mujeres. Algo de crecimiento se dá después de esta edad en la columna.
Las Fracturas en el cartílago de crecimiento son relativamente comunes. Se producen ya que este es menos resistente que el hueso, y que los ligamentos que unen a los huesos en una articulación (ej. Muñeca, Codo, Rodilla, Tobillo). Las lesiones que en un adulto producen Fracturas o Esguinces, pueden producir lesiones al cartílago de crecimiento en niños y jóvenes. Debido a que el cartílago de crecimiento es un área de formación y crecimiento de hueso, las fracturas cicatrizan rápidamente. Aproximadamente un 10% de las Fracturas en niños afectan al Cartílago de Crecimiento y son más comunes en las manos, muñeca, pies y tobillos. La mayoría ocurren por un golpe fuerte, como el que produce cualquier otra fractura. Pero también pueden ser el resultado de traumatismos repetitivos, como los que se producen en la gimnasia o en los lanzadores de baseball. Estas últimas lesiones se producen por sobreuso y también son llamadas Fracturas por Stress.
Las principales manifestaciones de estas lesiones son: Dolor, Inflamación, Aparición de un moretón, Deformidad, e Incapacidad para utilizar la extremidad. En ocasiones no existe deformidad, esto depende de si la fractura esta desplazada o no. El diagnóstico se establece con radiografías. En algunos casos se requiere de una Resonancia Magnética o TAC para poder establecer con precisión la extensión de la lesión.
TRATAMIENTO: Este depende de la edad del paciente, el sitio de la lesión, el grado de desplazamiento y la estabilidad de la fractura. La mayoría de las veces se puede manejar con una inmovilización con yeso o férula. Cuando la fractura está desplazada (esto quiere decir que el hueso se movió de su lugar) se debe primero realizar una Reducción (esto es acomodar o regresar el hueso a su posición original) esta se realiza habitualmente bajo Anestesia. Es indispensable que esto se haga en los primeros 5-7 días después de la lesión, ya que estas fracturas cicatrizan muy rápidamente.
Cuando la fractura afecta además del cartílago de crecimiento a la superficie de la Articulación, es indispensable asegurarnos de que ambas sean regresadas a su posición original y así disminuir el riesgo de una afectación al crecimiento y de desgaste prematuro de la articulación. En muchos de estos casos se requiere de Cirugía para asegurarnos un buen resultado. Incluso se puede requerir de colocar clavos, tornillos o placas metálicas para asegurar que la fractura se mantenga en la posición requerida.
COMPLICACIONES: Una de las principales es una afectación al crecimiento. Esto puede manifestarse con un acortamiento y/o deformidad de la extremidad. Cuando sucede, se requiere de cirugía para tratar de restablecer el crecimiento o para corregir el acortamiento o deformidad resultante. Esto afortunadamente no es muy común (Menos de 5% de los casos), pero cuando sucede en un niño pequeño puede producir un problema difícil de resolver. Cuando se afecta el crecimiento en un niño mayor o adolescente que y

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