Boletín 328. Cáncer Cervico uterino (Cáncer de Matriz)

Desde el 2006 es la segunda causa de muerte por Cáncer en las mujeres mexicanas, solo después del Cáncer de Mama. Existen alrededor de 14,000 casos anuales y de estos, se producen cerca de 4,000 muertes por año en México. Afecta principalmente a la población de bajos recursos y se asocia a múltiples factores, entre los que destacan:
Infección por el Virus del Papiloma Humano (VPH)
Infecciones de transmisión sexual como Herpes, Gonorrea, Sífilis, Clamidia
Inicio temprano de vida sexual activa Múltiples compañeros sexuales
Deficiencias nutricionales Tabaquismo
Uso de hormonas por via oral Número elevado de embarazos.
Inicialmente este tipo de cáncer no da síntomas. Pero cuando avanza, puede manifestarse por sangrado a través de la vagina, Flujo vaginal acuoso o con sangre, frecuentemente con mal olor, Dolor Pélvico o Dolor y/o sangrado al tener relaciones sexuales.
PREVENCION: La CDC de Estados Unidos recomienda la Vacuna contra el Virus del Papiloma Humano a todas las mujeres de entre 9-11 años, deben de darse dos dosis. También se recomienda a las mujeres de entre 12 y 26 años que no hayan recibido la vacuna. No se recomienda vacunar a mujeres mayores de 26 años.
Realizarse un Papanicolau a partir de los 21 años en forma periódica. Limitar el número de parejas sexuales, Utilizar protección (Preservativo), NO Fumar. Tratar en forma temprana cualquier enfermedad de Transmisión Sexual
DIAGNOSTICO: Si el estudio de Papanicolau muestra células cancerosas, pre-cancerosas o existe duda, se recomienda realizar una Biopsia para confirmar el diagnóstico. Una vez que este se confirma, se deben realizar pruebas para determinar la extensión del tumor a los tejidos vecinos, el recto y la vejiga, así como su profundidad y extensión en el útero. Es común que este tipo de Cáncer en estados avanzados se disemine a los ganglios linfáticos cercanos, y luego al hígado o pulmón. Estudios como TAC, Ultrasonido, Resonancia Magnética y PET CT nos ayudan a establecer su extensión (Metástasis) cercanas o a distancia.
TRATAMIENTO: Este depende principalmente de la extensión, de la edad de la paciente, del estado de salud, etc. por lo que se deberá individualizar según el caso. Esto se decide en conjunto con su Ginecólogo y Oncólogo. A grandes rasgos existen 4 tipos de Tratamiento: Cirugía, Radioterapia, Quimioterapia e Inmunoterapia.
Como en la mayoría de los tumores, un diagnóstico temprano y un tratamiento apropiado, antes de que el cáncer avance hacia otros tejidos nos da los mejores resultados, y expectativas de curación y sobrevida.
La CIRUGIA, puede ser desde solo la remoción del tumor, cuando este es muy pequeño y superficial (a este procedimiento se le conoce también como resección en cono), otra opción es la resección del cuello de la matriz, es un poco más amplia, pero en ambos casos se preserva el útero y la mujer se puede embarazar en el futuro. Este tipo de Cirugías se prefieren en mujeres con Cáncer pequeños y bien localizados y que aún quieren tener hijos. En la mayoría de los casos se realiza la extirpación completa del Utero (Histerectomía), y en los casos avanzados se realiza la llamada Histerectomía Radical, la cual además de la extirpación del útero, incluye la resección de parte de la vagina y los ganglios linfáticos cercanos. En mujeres mayores de 40-50 años es común que se resequen también los ovarios. Existen múltiples técnicas, la convencional es a través de una incisión grande en la parte baja del abdomen. En los últimos años se han perfeccionado técnicas de invasión mínima, los cuales a través del uso de equipo especializado (Laparoscopio) permiten remover el útero a través de pequeñas incisiones en el abdomen. Otra técnica es resecarlo a través de la vagina, sin abrir el abdomen. Cada una de ellas tiene sus indicaciones, ventajas y desventajas. Estas deben discutirse son su Ginecólogo.
La RADIOTERAPIA implica la administración de haces de energía de alta potencia, para “quemar” o destruir las células cancerosas. Esta puede hacerse a través de aparatos externos o internos, esta última en una técnica llamada Braquiterapia. Su principal inconveniente es que así como destruye o quema las células cancerosas, también lo hace con los tejidos sanos adyacentes, produciendo irritación de la vejiga, colon y recto, e incluso de la piel.
La QUIMIOTERAPIA utiliza substancias que se pueden administrar por las venas o en forma de pastillas por vía oral para “matar” las células cancerosas, pero también producen daño a las células y tejidos normales de todo el cuerpo.
La INMUNOTERAPIA estimula o fortalece al Sistema Inmune, esto es el sistema de defensa del organismo, para ayudarlo a reconocer y destruir las células cancerosas. Este tipo de terapia aún está en fase de desarrollo, pero parece ser muy prometedor su futuro. Esperemos que pronto pueda sustituir a la Quimio y Radioterapia y así evitar o al menos disminuir sus efectos secundarios no deseados.

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